Altos Las Hormigas

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Altos Las Hormigas

EL TERROIR HABLA EL HOMBRE ESCUCHA.

Localización

Mendoza, Luján / Maipú

Producción anual

800.000,00   litros

La empresa

Mendoza tiene más de cuatro siglos de viticultura y la industria vitivinícola tiene tal alcance en este lugar y en su gente, que no cabe duda que pueda calificar para ser un verdadero “Terroir” vitícola.

Para avanzar en el desarrollo del “Terroir Mendocino”, pensamos que la sabiduría local en viticultura debe ser una herencia para atesorar, con sus selecciones realizadas por generaciones de viticultores, los estilos de podas y las antiguas prácticas en el viñedo.

Paralelamente, pensamos que se puede innovar en las técnicas de vinificación, dirigiéndose hacia una enología que respete la uva y destaque las diversidades de caracteres que el Malbec de Mendoza puede otorgar. Hoy el vino no es principalmente alimento, como en los tiempos pasados, y cabe considerarlo, entre otras cosas, como vehículo de cultura y de diversidad. El conocimiento de los procesos del vino puede ser utilizado para reducir al mínimo la intervención humana y dejar que el “terruño” haga lo suyo y hable sin interferencias.

Viticultura de precisión, mapas electromagnéticos de suelos y mapas de relieve así como también cartas geográficas, son algunas de las herramientas científicas que hemos utilizado, y que junto a la intuición, al conocimiento personal y a la colaboración con la naturaleza nos guían en nuestro proyecto.

En Altos las Hormigas consideramos a la Biodinámica el mejor método disponible para lograr la más franca expresión del “Terroir”.
La práctica Biodinámica promueve la vida del suelo y el equilibrio de este complejo ecosistema, mirando cada finca como a una individualidad,  que genere un ciclo de fertilidad propio, sin aportes del mundo exterior -por ejemplo produciendo su proprio abono con animales que se alimentan de los productos de la finca misma- una manera evidente de fortalecer la identidad del lugar y de hacer que sus productos expresen más claramente su origen.

Historia

La historia de Altos Las Hormigas comienza en 1995, con la visión de Alberto Antonini y el compromiso de Antonio Morescalchi. Antonini, reconocido enólogo italiano y (ex director) de Antinori, tuvo la intuición de que el Malbec tenía un potencial enorme y Morescalchi tuvo el coraje de costruir una empresa de cero, en base a esa intuición.

En Diciembre de 1995, 216 hectáreas de tierra fueron compradas en el distrito Carrizal de Abajo, en el departamento de Luján de Cuyo. Poco después, viejos amigos y socios, también entusiasmados con la idea, se unieron a la empresa: Attilio Pagli, reconocido enólogo toscano con dos vinos de 100 puntos en su expediente personal y Carlos Vazquez, quien asistió a Altos desde el principio con su experiencia de toda la vida en manejo de viñedos en Mendoza.

Durante la gran mayoría de su existencia en la Argentina, la Bonarda fue plantada y cultivada para los cortes de vino, para proveer altos rendimientos y mantener el color y la fruta. Los enólogos muchas veces cortaron ese vino con vino a granel de bajo grado alcohólico, y una gran parte de ellos ignoró la Bonarda como varietal “noble”.

Sin embargo, en el 2000 Alberto Antonini y Attilio Pagli, los enólogos de Altos Las Hormigas, especialista en Malbec, fortuitamente encontraron el potencial de cultivar la Bonarda como varietal en Mendoza. Una granizada temprana se movió rápido y violentamente en la zona, podando naturalmente las hojas de la canopia de un viñedo vecino de Bonarda. Ese viñedo evitó un daño importante, pero la cosecha rindió la mitad de su volumen habitual. Mientras evaluaban el perjuicio, los enólogos se dieron cuenta que el resto de la uva tenía una concentración y una estructura sorprendente. El resultado fue un vino hermoso, de textura suave y con sabores persistentes. Como Alberto bien lo recuerda, sabia en ese momento que había quedado cautivado con la Bonarda.

Muy pronto, el equipo de Altos Las Hormigas creyó en el potencial de la Bonarda y en su personalidad única, y en el 2003 empezó a estudiar su variación a través de los distintos climas y suelos de Mendoza. Colonia Las Liebres se estableció como marca gemela para enfocarse solo en el cultivo de la uva Bonarda. Colonia Las Liebres pinta una liebre que vagabunda en el viñedo. Esa imagen se refiere a la personalidad del vino, puro y natural, un vino que refleja su único sentido de espacio.

La primera botella de Colonia Las Liebres Bonarda lanzada en el mercado fue la añada 2003. En 2005, plantamos 8 hectáreas en nuestra finca de Lujan de Cuyo. Tras 10 años de producción y experimentación con Bonarda como vino varietal, el equipo continúa a ser defensores dedicados y abogados apasionados del futuro de la Bonarda en el mercado global.

Leonardo Erazo 

Leo Erazo es el técnico más joven del grupo. Enólogo, Ingeniero Agrónomo y viticultor, tras su carrera universitaria, viajó durante 10 años a través del mundo vitícola, trabajando en los Terroirs más apasionantes y acumulando experiencia. Su periplo lo llevó a la Universidad de Stellenbosch (Sud África) donde estudió la influencia del suelo en el vino. Su conocimiento y dedicación le dan un ingrediente clave en el trabajo en viña y en bodega.